Algunas están inmersas entre las montañas de la sierra y otras rodeadas por las dunas del infinito desierto costero. Pero sin importar la ubicación, cada una de estas lagunas forma parte de paisajes de inigualable belleza.

Si hablamos de países con riqueza escénica natural, Perú tiene mucho que aportar a nivel latinoamericano. Machu Picchu, el Amazonas, las playas del norte y el lago Titicaca podrían definirse como los íconos paisajísticos más hermosos del país, pero entre costa, sierra y selva aún hay mucho por descubrir.

Poco a poco se han abierto nuevos atractivos turísticos y las lagunas están llevando la delantera de los sitios que hay que conocer en Perú este 2020. Por eso, en Let’s Visit Perú recopilamos las más hermosas a lo largo del país, para que te animes a visitarlas este año.

De tonos esmeralda y turquesa, y muchas de ellas inmersas entre hermosas montañosas nevadas, éstas son solo las cinco más asombrosas del país. ¿Te animas a descubrirlas?  

Laguna Humantay

Si tienes planeado un viaje a Cusco, deja un día extra para este panorama imperdible que podrás realizar durante todo el año. Ubicada a sólo dos horas de la ciudad se encuentra la ruta de trekking que te llevará hasta la laguna Humantay, un paraíso de aguas turquesas provenientes del deshielo de las montañas que forman el telón de fondo de este espectáculo natural.

Esta caminata de mediana intensidad suele comenzar en el poblado de Soraypampa rumbo a su campamento, ubicado a 3.900 msnm. Desde ahí tomarás una ruta de entre una y dos horas de duración, para ascender los 200 metros que te separan de la laguna. Al llegar podrás descansar y disfrutar de las impresionantes vistas del lugar, custodiado por los nevados de Humantay y Salkantay.

Laguna 69

En pleno Parque Nacional Huascarán se encuentra la laguna 69. ¿Por qué ese nombre tan curioso? Básicamente, porque es el número que le corresponde en el listado de las lagunas de la cordillera Blanca, cordón montañoso inmerso en Los Andes peruanos.

Cualquier trekking rumbo a este lugar de ensueño suele comenzar en la ciudad de Huaraz. Desde ahí te dirigirás a la laguna Llanganuco, haciendo algunas paradas en el camino para aclimatarte a la altura, que sobrepasará los 4.000 msnm en el punto final del recorrido. Hasta allí llegarás después de un trekking de tres horas rumbo a esta laguna de color turquesa, que contrasta con los tonos grises de las montañas que lo rodean y, sobre todo, con el blanco de los picos nevados.

Lagunas Parón y Artesoncocha

Al igual que la laguna 69, Paron y Artesoncocha están ubicadas dentro del Parque Nacional Huascarán. Y si bien mirando ambas en un mapa pueden parecer muy cercanas, el camino hasta las dos últimas conviene iniciarlo en la ciudad de Caraz, que se encuentra a menos de dos horas de Huaraz.

En total, el trekking tiene una duración de tres horas por tramo, pues conviene hacerlo con calma dada la altura del lugar. El camino transcurre por una quebrada desde la que verás mucha vegetación, montañas gigantes y cascadas, hasta llegar a laguna Paron, ubicada a 4.200 msnm. Solo 100 metros más allá podrás ver Artesoncocha, más pequeña pero igualmente hermosa.

Aguas turquesas de Millpu

A sólo 120 kilómetros de Ayacucho se encuentra Circamarca, el poblado en el que debes iniciar tu travesía si quieres conocer las famosas Aguas Turquesas de Millpu. Desde ahí sólo tendrás que caminar media hora hasta llegar a estas espectaculares piscinas naturales que, quizás, te recuerden a las aguas termales de Pamukkale, en Turquía.

Una vez allí no podrás creer lo que verás: 20 pozones de aguas turquesas y verdes, cuyas aguas provienen del río. De manera natural el terreno se formó de manera escalonada, dando paso a estas increíbles piscinas de baja profundidad, encajonadas en medio de inmensos cañones de piedra.

Laguna Huacachina      

En medio del desierto de Ica, y como una visión, de pronto aparece un pequeño pueblo rodeado de palmeras y dunas. Es el oasis de Huacachina, donde la protagonista es su laguna, formada hace muchos años por el afloramiento de aguas subterráneas que dieron paso a una piscina natural rica en minerales, la que, según se cree, tendría poderes curativos.

En 1960 Huacachina se convirtió en un exclusivo balneario, en el cual hoy es posible encontrar hoteles, restaurantes y tiendas de recuerdos. Además, alrededor de la laguna se construyó un malecón para dar paseos y también es posible navegarla en pequeños botecitos.